Situación de las fuerzas políticas al inicio de 1917

Tras el fracaso de la revolución de 1905, el POSDR entró en un proceso de reunificación entre bolcheviques y mencheviques, que tuvo éxito en apariencia. Sin embargo los mencheviques comenzaron a hacer trabajo fraccional, actividad permitida por  los Estatutos mencheviques aprobados en el II Congreso.

El 3 de junio de 1907 fue disuelta la Duma Imperial de Rusia por el gobierno zarista y llevados a juicio los diputados socialdemócratas. En las filas socialdemócratas surgieron nuevos debates sobre el papel de las organizaciones legales y clandestinas.

En general, los mencheviques eran partidarios de centrarse en la construcción de un partido legal de masas, en tanto que los bolcheviques consideraban fundamental preservar la organización clandestina del partido para desde allí trabajar en organizaciones legales, o no legales, de masas. Un sector denominado otzovista (revocadores) se oponía a participar en las organizaciones legales y el parlamento y exigía revocar el mandato a los diputados socialdemócratas en la Duma.

Después de fallar los esfuerzos de unificación de 1910, los bolcheviques cesaron de publicar su órgano Proletari (“El Proletario”), pero los mencheviques siguieron publicando “La Voz de la Socialdemocracia“.

Los bolcheviques decidieron conformar un partido aparte sin los mencheviques y en enero de 1912 en una conferencia en Praga proclamaron el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (Bolchevique). Frente a ellos se alinearon, con propuestas de unidad, los mencheviques, Trotski y los otzovistas, en el Bloque de Agosto.

Los bolcheviques contestaron a su vez conformando con Plejánov un bloque “en defensa del partido” y publicaron el diario Pravda (“La Verdad”).

En 1914 con la entrada de Rusia en la I Guerra Mundial la hambruna se extendió entre la población civil y las mercancías comenzaron a escasear. La economía rusa, que antes de la guerra contaba con la tasa de crecimiento más alta de Europa, se encontraba aislada del mercado europeo. El Parlamento ruso (la Duma), constituido por liberales y progresistas, advirtió al zar Nicolás II de estas amenazas contra la estabilidad del Imperio y del régimen, aconsejandole formar un nuevo Gobierno constitucional. El zar desoyó esta advertencia y perdió el liderazgo y el contacto con la realidad del país.

Los bolcheviques centraron su propaganda en oponerse a la guerra, lo cual supuso la ruptura definitiva con las posiciones “defensistas” que se hicieron dominantes en la II Internacional.

La mayoría de los mencheviques rusos también se opusieron a la guerra pero desde posiciones pacifistas, mientras que los bolcheviques llamaban a los soldados rusos a volver sus fusiles contra el zar y transformar la guerra imperialista en guerra civil.

Combinaron esto con una labor en pos de  la proliferación de soviets que junto a las cooperativas o los sindicatos, se convirtieron en órganos de poder paralelos.

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